Se fue Allen Iverson,o eso parecía.El brillo de unos de los mayores talentos de los últimos 30 años se ha ido apagando con el tiempo dando paso a un final de carrera imprompio del nombre que detrás.Sospechosas lesiones,desplantes a entrenadores y compañeros y escandalos extradeportivos ha asolado las ultimas temporadas del que ha sido unos de los anotadores más prolíficos de siempre.Embutido en su pequeño cuerpo de 1.82 y apenas 75 kg. "The Answer" lograba noche tras noche destrozar defensas rivales como fuera un coloso,respondiendo asi a unos de sus multiples tatuajes: lo importante es el tamaño del corazón.
Fiel a sí mismo hasta el final,sus excentricidades no deben empañar una carrera brillante,adornada además con varios trofeos individuales como el MVP de la temporada regular y el del All-Star Game (en dos ocasiones),el título de máximo anotador en varias temporadas...pero el mayor de sus logros fue colectivo,bajo las ordenes de su odiado y amado Larry Brown consiguió meter a los Sixers en las finales veinte años después.
Allen Iverson,genio y figura,defendido y atacado a partes iguales,ha dejado una huella imborrable en todos los que empezamos a seguir la NBA con Canal+,y solo debe ser recordado por su legado dentro de la pista,un gran legado de un corazón aún más grande.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
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